Historia

Los restos arqueológicos más antiguos que se han localizado en la zona datan de la Edad de Bronce, y fueron hallados en el Pago de las Cotarras, donde aparecieron fragmentos de cerámica, puntas de flecha y otras herramientas. En las cercanías de este pago también se han localizado restos de un asentamiento visigodo.
 
El actual municipio aparece documentado por primera vez en el año 1247, y su nombre procede del de su repoblador, Sancho Nuño. Su historia aparece vinculada a la villa de Cuéllar, pues el municipio ha pertenecido siempre a su Comunidad de Villa y Tierra, encuadrado en el sexmo de Navalmanzano.
 
Sanchonuño aparece constantemente en los pleitos que las aldeas de la Tierra abrían a la villa e instituciones eclesiásticas por el pago de sus diezmos. Así, se tiene noticia de que en 1425 el arcediano de Cuéllar, Gómez González aplicó los diezmos de Sanchonuño y otros municipios para una de sus fundaciones, el Estudio de Gramática, medida contra la que pleiteó el municipio.
 
A finales del siglo XVI, su población era de 49 vecinos, entre los que había un hidalgo y un clérigo, y en el siglo XIX Pascual Madoz comenta sobre el municipio en su diccionario que tenía 100 casas, ayuntamiento, en el que estaba la cárcel, un pósito y escuela de instrucción primaria. Se cultivaba trigo, cebada, centeno, patatas, sandías, melones, cáñamo, titos, muelas, garbanzos y yedras. Además cazaban liebres y perdices y tenían ganado lanar y vacuno, y su población era de 101 vecinos y 363 almas.